jueves, 30 de diciembre de 2010

Aenima, Tool, Diciembre 2010, Sin Capítulo Específico


Luego de estar atrapado en la cueva sin guerras ni batallas, decidí salir, el sol quema mis ojos, mi fiel dragón Evil, siempre me estuvo esperando en la entrada, sin comer ni beber todo este tiempo, pocas energías se asoman en su decadente cuerpo que logra levantarse con torpeza del suelo al verme, ¿Qué sentimiento es este que me recorre? ¿A esto le llaman alegría? ¿Será felicidad? que dificil... ¿Cómo saber la diferencia entre ácido, agrio y amargo? si tu lo sabes por favor explícamelo, no puedo describir lo que siento... ¡Un momento! ¿Siento?, la respuesta a esta pregunta es realmente lo complejo del asunto, la permanente habitante de la cueva grita, escupe y golpea las paredes al verme salir, el bosque sucumbe ante el ruido de mi llegada, cientos de seres olvidados en las lunas pasadas saltan, brincan y bailan. Los torpes y hambrientos pasos de Evil estremecen el suelo y levantan una pequeña polvareda, Alpdruck lanza un grito de victoria y se abre paso entre centenarios árboles que cubren todo el territorio, lentamente camina hacia mi como si fuese a darme la bienvenida, al no tener habla solo me mira y sin emitir un comentario con nuestras miradas conversamos torpemente, me mira como quien mira a un compañero herido que se levanta al haber sanado sus heridas tras una sangrienta guerra. El bufón huye a otro reino con aquella cazadora de hadas quien resultó ser una simple transmigración de alma en un cuerpo prestado. Delgado, sucio y casi ciego por las penumbras, elimino los insectos que transitan por mi espada y de nuevo la empuño, había olvidado su brillo al sol, mantiene su filo intacto, así como mis ideales. Poco tiempo he tenido para reparar mi armadura, candlewick observa desde lo profundo del bosque y el mago con sus poderes aparta las nubes para que el sol vuelva a calentar aquello que frío permaneció en lo profundo de las tinieblas; dejé la seguridad de la oscuridad para internarme en bosques conocidos, entre los árboles se asoman unos ojos curiosos, negros como el ébano, se que ya los he visto, casi olvido como reflejan la luz que se descompone a su paso formando un arcoiris, me detengo y hago silencio a ver si la poseedora de esa penetrante mirada deja que los primeros rastros de la primavera muestren su imagen. Es ella, la princesa desterrada por un rey injusto, se que habita en el bosque pero nunca se deja ver, y quienes las han visto ha sido solo por pocos segundos, camina hacia mi, me toma de la mano y juntos vamos a la cascada, me ayuda caminar mientras todos poco a poco desaparecen en el cielo, la tierra y el fuego, las hojas que caen de algunos árboles se detienen en su tránsito al suelo ante su caminar, solo el ruido del agua al caer nos acompaña, quita mis vestiduras, sana mis heridas sin hablar y solo me mira como si me conociera y al igual que Evil me estaba esperando, creo que el reino podrá seguir en pie, pero no quiero planear, las estrategias para recuperar completamente el reino no deben ser truncadas por una traición, listo para abordar el castillo profanado por el mal, me alisto a entrenar, el tiempo pasado no se recupera, pero puedo aprovechar el venidero... ¿Qué me depara el padre tiempo? mientras tanto me pierdo en su mirada, me sumerjo en su mundo, un universo complejo y distintísmo al mío, en este momento comienza mi vida de nuevo, con el brillo de mi espada inicio un paso firme a la victoria prometida, escoltado por la princesa de los ojos de ébano y las ansias de descubrir el secreto del cofre de Candlewick.
http://www.youtube.com/watch?v=uCEeAn6_QJo

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