
Con la armadura oxidada, lleno de rencor y aturdido por la ira me encuentro perdido en caminos que yo mismo labré, mis principios se esfumaron con las esperanzas de de volver a tierras prósperas, el viento y el polvo de mi andar cubrieron y enterraron los sueños de encontrarte. Perdí mi rumbo, carente de razón y dejado al olvido fui presa de pesadillas reales, en un segundo todo desapareció, una luz eliminó el nefasto paisaje, las víboras sucumbieron ante su presencia, coros de ángeles apartaron las nubes y el frío que me rodeaba. Una figura jamás antes vista rompe el vacío, mi vista se centra en esa imagen casi fantasmal que flota a centímetros de la tierra, no toca el suelo, un velo blanco me cubre aislándome de la corroída realidad formando un planeta paralelo; las heridas no se curan, sólo desaparecen; nada mejora, sólo vuelve a empezar. El miedo está presente, tengo miedo de lo que no conozco, de esta fuerza que me domina, se apodera de mi, la fuerza regresa, las esperanzas renacen, la silueta comienza a tomar forma de mujer, no la identifico, creo que es Gaia, pero no puedo reconocer algo que jamás ha sido visto, un magnetismo de paz la rodea, trato de tocarla pero no puedo, trato de acercarme pero temo, no sé si es realidad o es fantasía, no quiero levantar mi espada, no puedo, me encuentro indefenso ante su presencia, la diosa esperada ha venido a mi, he subido a un plano superior, veo mis dominios bajo mis pies, floto con el viento y con él me desplazo; Evil lanza llamaradas al aire y vuela a nuestro alrededor, Link desaparece para hacer lo suyo, mis tierras han florecido en mi ausencia, las cavernas han sido clausuradas con toneladas de rocas que han cubierto sus entradas, el mal ha desaparecido o simplemente no se ve; Alpdruck descansa bajo un árbol y Slaneesh vigila desde lo alto de una montaña, no hay señales de peligro. El problema soy yo, no puedo dejar de temer, ya antes he sido engañado por figuras deslumbrantes pero nunca por una con luz propia, su mirada fija apacigua la violencia que en mí existía, sigo mirando a los lados esperando algún ataque, nada ocurre, es demasiado rápido, todo es muy veloz, ¿será que ha llegado? mi hora ha llegado, el fin de las guerras se posará en mi vida, ¿la madre de todas las guerras ha sido ganada? ?Habría que matar a todos los enemigos para que ella llegara?, creo que por ahora no lo sabré... Sin armadura pero con espada en mano pido se escuchado desde las alturas aquella diosa que aún no menciona su nombre, solo una mirada cambió todo mi ser, vuelvo a portar mi armadura, cubierta de oro, parece que jamás he luchado, mi imagen cambió con tan solo posarme en sus ojos, no puedo dejar de verla, la ternura de sus ojos me sumergen en un sueño de alegría y perpetuidad que me sacude y me deja esperanzado, malos pensamientos se borran de mis recuerdos, imágenes negativas salen disparadas de mi ser, me abandonan demonios que ni sabía que estaban dentro de mi, todo ante un toque de sus manos, vuelvo a tratar de tocarla pero es imposible, no sin su permiso, solo quiero saber si es real, si está aquí, si está aquí por mi... Creo que no merezco llegar tan alto, creo no merecerlo, no siempre he sido una buena persona ¿o si? ¿cómo saberlo?, su olor me inunda los sentidos, navego por mis sueños buscando respuestas, el oráculo ya no está ni mis consejeros de batallas, si no hay batallas no puedo tomar consejos sobre luchas. Es verdad, estás acá y me dejaré llevar, levanto vuelo sobre Evil y me dirijo a sus dominios a toda velocidad, quiero saberlo, debo saberlo; el padre tiempo me pide que espere y me explica que solo estando al lado de Gaia podré entender, solo a su lado podré entender, no quiero asustarla, pero... ¿será que me estoy enamorando?
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